Evolución poblacional en la Provincia de Teruel
En las últimas décadas, la provincia de Teruel ha sido un ejemplo de la llamada “España vaciada”, caracterizada por la pérdida constante de habitantes debido a la emigración hacia grandes núcleos urbanos y al envejecimiento de la población. Sin embargo, en los últimos años se ha detectado un cambio de tendencia: aunque el crecimiento no es masivo, sí es significativo y sostenido, lo que ha despertado el interés de investigadores, autoridades y medios de comunicación.
Este repunte demográfico responde a una combinación de factores que van desde la llegada de nuevos residentes hasta la implementación de políticas públicas específicas. A continuación, se detallamos algunas de las razones que explican este fenómeno.
Llegada de población extranjera
Uno de los motores más visibles del crecimiento poblacional en Teruel es la inmigración internacional. Mientras la población de nacionalidad española ha seguido una tendencia descendente, el número de residentes extranjeros ha aumentado de forma constante, la mayoría de ellos provienen de países de Europa del Este, África y Latinoamérica.
La oferta de empleo en sectores como la agricultura, ganadería, construcción y determinados servicios, así como el cuidado a personas mayores, ha sido clave para que esta llegada se produjera, su llegada no solo incrementa la población, sino que también contribuye a rejuvenecer la pirámide de edad y a mantener abiertos servicios esenciales como escuelas o centros de salud en pequeños núcleos poblacionales.
Nuevas oportunidades laborales y proyectos estratégicos
En los últimos años, Teruel ha sido escenario de la instalación de empresas vinculadas a sectores emergentes:
- Energías renovables: Parques eólicos y plantas solares han generado empleo directo e indirecto, el numero de personas ocupadas no ha sido muy importante, y el impacto en el paisaje negativo
- El fenómeno, alrededor del aeropuerto de Teruel
- Logística y transporte: La ubicación estratégica de la provincia ha favorecido la creación de plataformas logísticas.
- Agroindustria: La transformación de productos locales, como el jamón de Teruel o la trufa negra, ha impulsado la economía rural. La creación de industrias cárnicas, experimentos como el caviar de Sarrión etc. estos proyectos, han atraído a trabajadores de otras provincias y han frenado la emigración de jóvenes que antes se veían obligados a buscar empleo en grandes ciudades.
Calidad de vida y menor coste habitacional
Teruel ofrece un entorno más tranquilo y saludable que las grandes urbes:
- Menor contaminación y ruido: Ideal para familias y personas que buscan bienestar.
- Coste de vivienda asequible: Comprar o alquilar es mucho más económico que en ciudades como Zaragoza, Valencia o Madrid.
- Teletrabajo: Tras la pandemia, el trabajo remoto se consolidó, permitiendo que profesionales cualificados se instalen en entornos rurales sin renunciar a sus empleos, a pesar de las deficiencias que tienen algunos de los servicios ofrecidos por las compañías de telecomunicaciones.
Políticas de repoblación y apoyo institucional
Las administraciones locales y autonómicas han puesto en marcha medidas para atraer y retener población:
- Incentivos fiscales para residentes y empresas.
- Ayudas a la vivienda para familias jóvenes.
- Programas de emprendimiento rural que facilitan la creación de negocios en municipios pequeños
- En algunos casos, los ayuntamientos han ofrecido viviendas a bajo coste o incluso gratuitas a cambio de que las familias se establezcan de forma permanente.
Retorno de población emigrada
Aunque en menor medida que la inmigración, también se observa el regreso de personas que en su día emigraron a otras ciudades o al extranjero.
Los motivos del retorno son varios: Reencuentro familiar, búsqueda de una vida más tranquila o aprovechamiento de oportunidades laborales. Jubilación, al dejar de trabajar se tiende a pasar más tiempo en el pueblo, llegando en algunos casos a cambiar la residencia. Todo junto tiene un efecto positivo: Estas personas suelen aportar experiencia profesional y redes de contacto que enriquecen la economía local, y en el caso de los jubilados riqueza.
Algunos datos
La población residente en la provincia de Teruel aumentó en 98 personas en el cuarto trimestre y se situó en 135.743 habitantes a 1 de enero de 2025, el valor máximo en nueve años, el crecimiento poblacional estimado fue de 434 personas, un 0,32 %, según los datos provisionales aportados por la Estadística Continua de Población (ECP,) difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El crecimiento se debe al incremento de personas nacidas en el extranjero, ya que las nacidas en España disminuyeron. La población de nacionalidad española disminuyó en la provincia de Teruel en el último año en un 0,6 %.
Por otro lado, el crecimiento poblacional se debe únicamente al aumento del número de hombres que residen en la provincia dado que el de mujeres ha descendido.
De las 135.743 personas que residían en la provincia de Teruel a 1 de enero de 2025, 69.192 son hombres, 571 más que un año antes, lo que representa un incremento del 0,83 %; y 66.551 mujeres, 137 menos, lo que supone un descenso del 0,20 %.
La población actual es la mayor desde 2016
Alcañiz, Mora y Calamocha fueron las localidades que más habitantes se anotaron en términos absolutos a lo largo de 2024, Teruel, Andorra y Utrillas fueron las que más restaron con 58, 35 y 33 respectivamente, para situarse con 36.655, 7.223 y 3.069, resultantes de la revisión del Padrón municipal referidas al 1 de enero de 2025.
Las dos ciudades más pobladas de la provincia, Teruel con 36.655 vecinos y Alcañiz con 16.505, acumulan el 39 % de la población que reside en la provincia.
El pequeño repunte en el crecimiento poblacional en Teruel es el resultado de una confluencia de factores demográficos, económicos y sociales. La llegada de población extranjera, el impulso de nuevos sectores productivos, la mejora de la calidad de vida, las políticas activas de repoblación y el retorno de antiguos residentes todos estos factores, han contribuido a revertir parcialmente la tendencia de despoblación. Pero en Teruel y en Aragón, en general se repiten desgraciadamente los parámetros, nacionales, pequeños núcleos cada vez mas despoblados, grandes núcleos cada vez más poblados, (pueblos vacíos ciudades llenas)
No podemos olvidar que la provincia tiene todavía 2.128 residentes menos que hace una década (137.871 a 1 de enero de 2015); 4.084 menos que en 2005 (139.827); 5.574 menos que en 1995 (141.317), 14.505 menos que en 1985 (150.248) y 30.296 menos que hace 50 años (166.039 a 1 de enero de 1975).
El reto para los próximos años será consolidar este crecimiento mediante la creación de empleo estable, la mejora de infraestructuras y servicios públicos, y la integración plena de la nueva población en la vida social y cultural de la provincia.
Quim Romeo/Enrique Dacal
*Se han sacado algunos datos del INE y del artículo de Alicia Royo en el Diario de Teruel
